Historia

El 3 de abril de 1920 apareció en el diario «Última Hora» un artículo sobre la fundación de nuevos equipos en Palma, hasta entonces fundados por estamentos sociales medios y altos de la ciudad. En el texto destacaba la siguiente frase:

«En los talleres de la Isleña hay noticias que se Hacen preparativos para formar un team.»

Esto quería decir que, por primera vez, un conjunto de extracción obrera formaba un equipo de fútbol. La habían formado los trabajadores de la compañía naviera Isleña Marítima, aunque también participaban maquinistas navieros en prácticas o estudiantes de esta carrera. Este conjunto adoptó el nombre de Mecánico.

Su camiseta cogía los colores de la Isleña Marítima: tres franjas blancas sobre fondo azul, inspiradas en sus iniciales pintadas en las chimeneas de los vapores de la compañía. El color azul de los pantalones era, simplemente, una cuestión de economía. Se aprovechaban los monos de trabajo, ya en desuso, de los obreros, convenientemente recortados.

El local social estaba situado en el bar Can Rasca de la calle de San Miguel n. 67 (antes 187), esquina con la calle Olmos de la misma ciudad. Estaba falto de campo y jugaba en una explanada del Muelle Viejo, junto a las antiguas oficinas de la Isleña Marítima. Su presidente fué Gabriel Cifré Borràs (1894-1993), operario de los talleres de la Isleña.

En el artículo antes mencionado también destacaba otra frase:

«En la Fundición de los señores Carbonell, se organiza otro once, que prometió ser un terrible rival por la corpulencia de la gente obrera que se alista.»

Su formación fue a cargo de los trabajadores de la Fundición Carbonell (popularmente conocida como Can Salí), una pequeña empresa metalúrgica de la ciudad situada en la calle Protectora, núm. 39 (antiguo Hort d’en Moranta, actual calle Jaume III). El equipo adoptó el mismo nombre de la empresa y luego adoptó el nombre más genérico de Mallorca a medida que se incorporaban jugadores de otras empresas.

La indumentaria del equipo llevaba camiseta y calzón totalmente blancos. Jugaba sus partidos en un solar llamado «Sa Síquia Reial», situado entre las Avenidas (avenida Conde de Sallent) y la calle Blanquerna de la ciudad. Su primer cabeza visible fué Bartolomé Llabrés Albertí (1886-1951). Tenía su local social en el bar Can Meca, situado en la calle Arxiduc Lluís Salvador esquina con las Avenidas de Palma. Más adelante, el equipo cambió de local y se instaló en Can Rasca, donde coincidió con los seguidores del Mecánico.

Tan pronto como Mecánico y Mallorca coincidieron en Can Rasca surgió la idea de unirse para formar un grupo más potente. Fruto de una asamblea conjunta, el 14 de noviembre de 1920 fueron fusionarse sendas equipos con el nombre de Baleares Foot-Ball Club.

El local social del nuevo club continuó en Can Rasca, el terreno de juego sería el del Mallorca (sa Síquia Real), y por la indumentaria llegó a un acuerdo salomónico: adoptó la camiseta blanquiazul del Mecánico y los calzones blancos del Mallorca. Fué elegido presidente Bartolomé Llabrés Albertí (1886-1951), vinculado hasta ese momento alMallorca.

El Baleares FC debutó el 21 de noviembre de 1920 ganando el Veloz Sport Balear (0-5) en su campo del Velòdrom del tirador, entonces uno de los equipos más potentes. Desde entonces el Club fue un asiduo participante en las competiciones que se celebraban en las Islas. Debido a su crecimiento del nuevo club construyó un nuevo campo en Son Canals (junto a la barriada de Los Hostalets) que fue inaugurado el 24 de julio de 1924. La sede social del club se trasladó (1922) en el Bar Triquet y más adelante (1928) en los locales de la Asistencia Palmesana (plaza de la Paja, 2).

Muy pronto el equipo se erige como uno de los conjuntos más potentes de las Islas y principal rival deportivo del RCD Mallorca (llamado Real Sociedad Alfonso XIII FC hasta 1931). Desde los inicios los partidos entre sendos conjuntos levantaban encendidas pasiones que desbordaban el ámbito estrictamente deportivo.

Equipo del Baleares FC entre 1921 y 1922 con el primer presidente de la entidad Bartomeu Llabrés (Propietario de la foto: Antoni Salas).

Un tercer precedente del club actual es el Balear Foot-Ball Club. La primera noticia de su existencia fue una carta publicada en el diario El Día (Palma) del 17 de mayo de 1922, en la que el capitán del equipo retaba al Baleares FC a jugar un partido amistoso.

El primer partido del Balear FC del que hay constancia se jugó el 9 de julio del mismo año. El club tomó su nombre del Teatro Balear, coliseo que se encontraba justo delante de su local social: El Café Can Martí, en la calle Zanoguera n. 13. Su indumentaria estaba integrada por camiseta azul y pantalones blancos. Inicialmente no tuvo terreno de juego y no fue hasta principios de 1923 que inauguró su propio en el barrio palmesano de El Molinar. A principios de 1925 cesó repentinamente su actividad hasta desaparecer a mediados de ese mismo año.

El 13 de septiembre de 1922 fue fundado el Athletic Foot-Ball Club cuando parte de los socios del Balear FC se fueron para fundar un nuevo club. El local social quedó ubicado en el Cafè reñidero, de la plaza del Olivar núms. 3-4. Inicialmente estaba falto de campo propio hasta la inauguración del campo de sa Punta 1929. Su indumentaria constaba de camiseta con franjas anchas rojo-y-verdes y calzones negros.

En el año 1933 el club acordó varios cambios: trasladó el local social en el Bar Palermo de la avenida Alexandre Rosselló n. 27 (antes 107) y cambió la camiseta rojo-y-verde por una rojo-y-blanca con franjas delgadas, similar a la del Athletic Club de Bilbao. Su primer presidente fue Antoni Forteza Piña (1901-1969), que también había sido presidente y fundador del Balear FC. El club atlético era un club mucho más pequeño que el balearico, y su relación con el RCD Mallorca (antes Alfonso XIII FC) fue, a diferencia de los baleares, muy cordial.

Su etapa más brillante llegó a la temporada 1939-40, cuando obtuvo hasta tres títulos oficiales: el Campeonato de Mallorca, la Liga Mallorca y la Liga Balear. En 1942, el crecimiento urbanístico de la ciudad obligó al club a abandonar su campo. Este hecho precipitó, meses después, su fusión con el Balears FC.

Equipo del Athletic FC en el año 1924.

El crecimiento urbanístico de la ciudad obligó al Athletic FC a abandonar su campo de la Punta. Como el club no gozaba de recursos suficientes para conseguir un nuevo terreno, el club estaba amenazado de desaparición; para sobrevivir contactó con otros clubes buscando un acuerdo. Primero negoció con el RCD Mallorca, pero después de llegar a un preacuerdo se rompieron las negociaciones: el Athletic FC quería que el nuevo club recogiera el nombre de sendos clubes (Atlético-Mallorca o Mallorca-Atlético), mientras los mallorquinistas no querían ningún cambio.

Poco después el club negoció con el Balears FC; ahora sí, se llegó a un acuerdo. Así nació el 27 de mayo de 1942 el Club Deportivo Atlético Baleares, con Pere Serra Cladera (presidente del Baleares FC) como primer presidente y Francesc Riera Rigo (presidente del Athletic FC), vicepresidente.

El acuerdo fue plasmado legalmente como un proceso de fusión, aunque en realidad los balearicos habían absorbido de los atléticos los rasgos identificativos de estos, fueron a parar casi por completo a la nueva entidad. Los balearicos mantuvieron su indumentaria sin variación (colores blanco-y-azules), el mismo local social (entonces en la Asistencia Palmesana) y el mismo campo (Son Canals), aparte de que la infraestructura de club y la masa social baleáricas eran mucho más potentes que la atlética. Además, los balearicos también aportaban su enconada rivalidad con el RCD Mallorca, de la que los atléticos carecían.

Mientras tanto, el Athletic FC logró que su nombre figurase ante el nombre del nuevo club (Atlético-Baleares en lugar de Baleares-Atlético).

Este hecho remonta la antigüedad del club actual hasta 1920, año de nacimiento del Mecánico, Mallorca y Baleares Foot-Ball Club.

Fuente: «Los orígenes del Atlético Baleares (1920 hasta 1942). De los inicios a la fusión «. (Lulú, 2013) de Manuel García Gargallo.

Primer partido oficial del Atlètic Balears en la temporada 1942/43 en Son Canals el 13 de septiembre de 1942 (Propietario de la foto: Antoni Salas).

 

El nuevo Atlético Baleares, debutó en la temporada 1942/43 con esta alineación: Pericàs, Amengual, Gil, Sureda, Pont, Matas, Mulet, Homar, Brondo, Albella y Riera, finalizando segundo en el campeonato de Mallorca y subcampeón del torneo de las Islas Baleares, lo que le llevó directamente a la tercera división nacional. En la temporada 1945/46 terminó tercero y disputó la fase intermedia, de ascenso a segunda división pero fue superado por el Levante, equipo que finalmente ascendió.

Cinco años más tarde, es decir, la temporada 1950/51, el Atlético Baleares, se convirtió en equipo de la división de plata. y lo hizo posible con el siguiente once: Calpe, Soler, Germán, Duel, Simonet, Pueyo, Brondo, Alorda, Álvarez, Miguelin y Tomàs. Al cabo de dos temporadas el club retornaría a la tercera división.

Colocación de la primera piedra del Estadio Balear el 19 de junio de 1959 (Foto cortesía de FAM).

En 1960, la institución abandonó Son Canals con capacidad para 4000 personas, y se trasladó al Estadio Balear, con un aforo cinco veces mayor. El nuevo campo, obra del arquitecto José Obrador, fue inaugurado con un partido entre el equipo local y el Birmingham, con resultado favorable para el Atlético Baleares (2 a 0). La siguiente temporada, 1960-61, el Atlético Baleares ganó el campeonato de tercera división lo que les abrió las puertas para una promoción en la que fue emparejado con el Olímpic de Xàtiva primero y luego con el Amistad de Zaragoza. Al ganar las dos eliminatorias, el equipo consiguió el ascenso. El último y decisivo partido lo jugaron: García, Felipe, Pastor, Navarro, Dot, Villar, García II, Ricardito, Morro, Villarrubia y Villamide.

Se mantuvo en segunda dos temporadas (1961-62 y 62-63), en la primera quedó el décimo de la clasificación i en la segunda el catorceavo lo que implicaba el jugar una eliminatoria con un equipo de tercera. El rival fue el Algeciras, que superó al Atlético Balares en un partido de desempate jugado en el campo de Vallejo en Valencia. Desde entonces el Atlético Baleares no ha vuelto a ser equipo de segunda división.

En la década de los sesenta, en los años 1965 y 1968, tuvo dos oportunidades para el ascenso a segunda, pero la suerte le fue adversa en cada liguilla o promoción de ascenso.

La temporada 1972-73, descendió a 1ª regional preferente, donde permaneció dos temporadas. Ascendido de nuevo a la tercera división, (temporada 1976-77) quedó sexto en la clasificación, consiguiendo de esta manera plaza para ser, en la siguiente temporada, equipo de la recién creada segunda división B. Al final de la temporada 1977-78 volvía a tercera división descendiendo, la temporada 1980-81 y por segunda vez a 1ª Regional Preferente, donde permaneció dos temporadas.

En el año 1987, siendo presidente Damián Estelrich y entrenador Ignacio Martín Esperanza, el Atlético Baleares consiguió ascender a segunda división B. La segunda etapa en esta categoría tuvo una duración de tres años, un poco más que en la anterior permanencia. Debe destacarse el sexto puesto alcanzado en la temporada 1988-89, que puso al club a un paso del deseado ascenso a segunda división. Pero en la temporada siguiente, el equipo regresó de nuevo a la tercera división.

A partir de ese momento se inició uno de los períodos más agitados del club blanquiazul, con momentos de luz y de sombras importantes. En once ocasiones se participó en liguillas o promociones para ascender a segunda división B, pero, al mismo tiempo, hubo periodos, tales como los de 2002-03, 2003-04 y 2004-05 con sucesos dolorosos en los que el club estuvo al borde de la desaparición y que precipitaron por tercera vez al descenso a la 1ª regional preferente.

En la temporada 2007-08, una junta directiva presidida por el señor. Fernando Crespí Luque, acompañado por algunos colaboradores con músculo económico y voluntad de trabajo, hicieron la realidad de un sueño mucho tiempo esperado. Diez i ocho años más tarde, el 15 de junio de 2008, en el Estadio Balear y después de ganar la eliminatoria contra el Gernika, el Atlético Baleares fue de nuevo, equipo de segunda división B. La alegría duró poco, al final de la siguiente temporada 2008-09, el equipo regresó a la tercera división. Pero ahora las cosas eran diferentes. Fernando Crespí, siguió ostentando la fue presidencia del club, y un año más tarde, exactamente el 23 de mayo de 2010 en Tudela, en un partido de infarto, el Atlético Baleares, dirigido por Ángel Pedraza (e.p.d.), reconquistó la categoría.

Los dirigentes del Atlético Baleares pensaban que si el club, quería alcanzar objetivos más altos, tenía que convertirse en una SAD. (Sociedad Anónima Deportiva). A tal fin se convocó a una asamblea general de socios, ya que éstos eran los únicos que podían marcar la evolución del club. La consulta tendría lugar el 5 de mayo de 2011 en las instalaciones del antiguo Cine Metropol. En medio de un ambiente de euforia y expectación, la votación fue abrumadora. De los 292 participantes, 285 votaren afirmativamente y fue elegido presidente provisional de la que sería la nueva sociedad el señor Fernando Crespí.

En éste ambiente de euforia e ilusión se inició la temporada 2011-12. Se había construido un equipo para alcanzar las más altas posiciones de la tabla clasificatoria y así fue. El Atlético Baleares se proclamó campeón del grupo tercero de la segunda división B.

El sistema de promoción permitía que el campeón ascendiese directamente a la segunda división si ganaba la primera eliminatoria. El primer rival fue el Mirandés, y el partido se jugó en Miranda de Ebro. Un resultado adverso de 1-0 invitaba a la esperanza. El domingo siguiente, en Palma, en medio de una expectación no vista en muchos años, el equipo perdió por 1-2. Una segunda ronda de clasificación para jugar, esta vez contra el Lugo, no fue superada.

El 27 de septiembre de 2012, concluyó el proceso de la creación de la S.A.D. El señor Fernando Crespí Luque seguiria siendo el presidente y el capital se distribuía de la siguiente manera: el señor Bartolomé Cursach mas era el accionista mayoritario con un 66,43% del capital social, el señor. Fernando Crespí Luque un 12,14%, la familia Horrach un 5,14% y otros un 16,29%.

A pesar de la decepción sufrida, la temporada 2012-13 fue también planificada para intentar lograr el ascenso si bien con un presupuesto mucho más reducido. Las esperanzas no se cumplieron y siempre se transitó por los puestos medianos de la tabla rozando los del descenso. Sólo cuando faltaban dos jornadas la permanencia estuvo asegurada. La nota más positiva de la temporada fue el ascenso del equipo juvenil a la División de Honor.

Una vez finalizada la temporada, los máximos propietarios, los señores Bartolomé Cursach Mas y Fernando Crespí Luque, anunciaron que dejaban de proporcionar más ayuda económica al Atlético Baleares. Manifestaron, eso si, que si una persona o un grupo de personas quisiera adquirir sus acciones, no pondrían ningún tipo de obstáculo para facilitar la compra.

Pero no acababan aquí las malas noticias. Al mismo tiempo que sucedían estos hechos, un acreedor presentó una demanda por una antigua deuda, lo que conllevó a una intervención judicial de la Sociedad. Por si fuese poco, otra mala noticia contribuyó a empeorar las cosas. El 3 de junio de 2013 cayó una pared del Estadio y unos días después (el 15) el Ayuntamiento de Palma decretó el cierre del Estadio Balear.

El socio, el aficionado, se preguntaba: ¿dónde vamos a jugar ahora? Parecía que la historia se repetía y los fantasmas de Sa Punta y Son Canals volvían a estar estaban presentes. Sin embargo, los dirigentes del club presidido ahora por el abogado Daniel Fiol Lustenberger se movilizaron y después de varias negociaciones consiguieron que el Ayuntamiento de Calviá pusiese a disposición del club el centro Deportivo Municipal de Magaluf.

La situación económica no permitía ninguna alegría presupuestaria, y se optó por fichar a jugadores residentes en la Isla, más algún cedido, en este caso, Florin Anone que provenía del Villareal.

Un entrenador que compartía esta filosofía era Nicolás López Vidal, Nico López, que ya había entrenado al club en la temporada 2002-03 y a él se le confió la dirección del equipo. El Atlético Baleares, durante casi toda la temporada ocupó puestos de promoción. Sólo al final, el equipo perdió potencia y acabó en quinto lugar.

Poco antes del final de la temporada, el club entró en concurso de acreedores y el señor Demetrio Madrid Alonso fue nombrado administrador concursal.

Inauguración del Estadi Balear, el 8 de mayo de 1960 en un Atlètic Balears 2 – Birmingham 0 (Reproducción de Fiesta Deportiva).

La llegada de Ingo Volckmann

Con el club inmerso en un concurso de acreedores, el 2 de junio de 2014 se confirmó la llegada de Ingo Volckmann como nuevo propietario del Atlético Baleares. Empresario nacido en Alemania y vinculado a Mallorca por sus negocios en el sector de la hostelería, adquirió inicialmente el 51 % del capital de la entidad e inició una nueva etapa en la historia del club.

Uno de los primeros problemas que tuvo que afrontar la nueva propiedad fue el del terreno de juego. En junio de 2014, el Atlético Baleares alcanzó un acuerdo con la Federación de Fútbol de las Illes Balears (FFIB) para alquilar el campo de Son Malferit, asumiendo el propio club las obras necesarias para su reforma y adecuación. Son Malferit se convirtió así en la nueva casa del primer equipo.

Paralelamente, la nueva propiedad trabajó para resolver la delicada situación económica de la entidad. El proceso avanzó con enorme rapidez y, a finales de octubre de 2014, apenas unos meses después de la llegada de Volckmann, el Atlético Baleares salió del concurso de acreedores, convirtiéndose en uno de los procesos de resolución concursal más rápidos registrados en el fútbol español.

Una vez estabilizada la situación económica, el club pudo comenzar a trabajar en su crecimiento deportivo y estructural. A principios de 2015 se recuperó y reorganizó el fútbol base, que inició esta nueva etapa con doce equipos. La apuesta por la cantera crecería progresivamente durante los años siguientes hasta alcanzar, en 2024, los 16 equipos de fútbol base y tres equipos de fútbol femenino.

Otro paso decisivo para consolidar la nueva etapa institucional se produjo en marzo de 2015, cuando se llevó a cabo una ampliación de capital social de tres millones de euros, operación que reafirmó el control de la nueva propiedad y fortaleció económicamente a la entidad.

Temporadas 2014/15 y 2015/16

En el apartado deportivo, las temporadas 2014/15 y 2015/16 estuvieron marcadas por la confección de plantillas que invitaban al optimismo y hacían pensar en la posibilidad de volver a disputar una promoción de ascenso. El objetivo no pudo alcanzarse, pero la segunda de estas temporadas terminó dejando uno de los grandes éxitos de esta etapa.

El Atlético Baleares alcanzó la final de la Copa de la Real Federación Española de Fútbol, en la que se enfrentó al Rayo Majadahonda. El partido de ida, disputado en Madrid, terminó con empate a dos goles. Una semana después, el 13 de abril de 2016, Son Malferit acogió el encuentro de vuelta. La victoria blanquiazul por 1-0 permitió al Atlético Baleares proclamarse campeón de la Copa Federación, uno de los títulos más destacados de su historia reciente.

Campeones de la Copa Federación, el 13 de abril de 2016 en un Atlètic Balears – Rayo Majadahonda (Propietario de la foto: Guiem Sánchez).

Temporada 2016/17

En la temporada 2016/17, el club volvió a confeccionar una plantilla con aspiraciones. El entrenador elegido fue Christian Ziege, exfutbolista internacional alemán. Sin embargo, a medida que avanzó la competición, el rendimiento del equipo estuvo por debajo de las expectativas y, en marzo de 2017, Ziege fue cesado. Su puesto lo ocupó José Joaquín Moreno, “Josico”.

El cambio resultó decisivo. El equipo protagonizó una espectacular remontada durante el tramo final de la Liga y consiguió clasificarse para disputar las eliminatorias de ascenso. El Atlético Baleares superó al Toledo en la primera ronda y posteriormente se enfrentó al Albacete, ante el que quedó eliminado después de una eliminatoria en la que estuvo muy cerca de seguir adelante.

Ese mismo 2017, el Atlético Baleares y el Ayuntamiento de Palma alcanzaron un acuerdo para acometer la remodelación del histórico Estadio Balear, unas obras cuyo coste asumió el club. Comenzaba así uno de los proyectos más importantes de la nueva etapa institucional: recuperar y modernizar la histórica casa del baleárico.

Temporada 2017/18

La temporada 2017/18 fue, en cambio, decepcionante. Josico no continuó y el nuevo entrenador, Armando de la Morena, no consiguió obtener el rendimiento esperado de la plantilla. Cerca del primer tercio de la competición, el equipo ocupaba la decimocuarta posición y el técnico fue destituido.

Su lugar lo ocupó Horacio Melgarejo, cuya etapa también fue breve. Posteriormente llegó Manix Mandiola. El cambio de actitud del equipo se hizo evidente, aunque tardó en reflejarse en la clasificación. En la jornada 32, el Atlético Baleares era penúltimo, pero la mejora en el juego, varias victorias decisivas y una combinación favorable de resultados permitieron al conjunto blanquiazul conseguir una agónica permanencia.

Temporada 2018/19

La temporada 2018/19 supuso un espectacular cambio de rumbo. Con Manix Mandiola al frente del equipo, el Atlético Baleares se proclamó campeón de su grupo de Segunda División B. En la promoción de ascenso se enfrentó al Racing de Santander, posteriormente al Melilla y finalmente al Mirandés. El equipo se quedó a las puertas de conseguir el ansiado ascenso a Segunda División.

Temporada 2019/20

La temporada 2019/20 estuvo marcada por dos acontecimientos históricos. El primero llegó en septiembre de 2019, cuando el Atlético Baleares regresó al Estadio Balear, completamente remodelado después de dos años de obras. El regreso se produjo con una victoria por 1-0 frente a Las Palmas Atlético, filial de la UD Las Palmas, en partido de Segunda División B.

Imagen de la grada del Estadi Balear tomada con un objetivo ojo de pez el 5 de agosto de 2020.

La recuperación del Estadio Balear fue posible gracias a la generosidad de la Junta Pro-Campo y al importante esfuerzo económico realizado por Ingo Volckmann y la propiedad del club. El Atlético Baleares recuperaba así su casa histórica, transformada en un recinto moderno y adaptado a las nuevas necesidades de la entidad.

En el terreno deportivo, el equipo de Mandiola volvió a protagonizar una temporada extraordinaria. La competición regular no pudo finalizarse debido a la pandemia de la COVID-19, pero el Atlético Baleares fue proclamado nuevamente campeón de su grupo de Segunda B, por segunda temporada consecutiva. En el play-off de ascenso, disputado bajo un formato excepcional, el equipo se enfrentó al Cartagena y posteriormente al Cornellà, quedándose otra vez muy cerca de alcanzar la Segunda División.

Temporada 2020/21

La temporada 2020/21 fue igualmente atípica debido a la reestructuración de las categorías del fútbol español. A caballo entre la antigua Segunda División B y la nueva organización federativa, el Atlético Baleares afrontó la temporada con un equipo profundamente renovado. Jordi Roger inició la temporada como primer entrenador y Xavi Calm le sustituyó en marzo de 2021. El club consiguió uno de sus objetivos fundamentales: asegurarse una plaza en la recién creada Primera RFEF, que pasaba a convertirse en el tercer escalón del fútbol español. De hecho, el equipo estuvo a punto de clasificarse para el Play Off de ascenso a Segunda División A, bajo las órdenes de Calm.

Temporada 2021/22

La temporada 2021/22 supuso, por tanto, el estreno del Atlético Baleares en Primera RFEF. El conjunto blanquiazul se mantuvo durante buena parte de la competición entre las cinco primeras posiciones, que daban derecho a disputar el play-off de ascenso. Sin embargo, dos inesperados empates en las jornadas decisivas frente al Atlético Sanluqueño y al UCAM Murcia alejaron al equipo de esas posiciones.

La situación provocó un cambio en el banquillo. Eloy Jiménez dejó su puesto y Jordi Roger regresó para dirigir al equipo en la última jornada. El Atlético Baleares cerró la Liga con una contundente victoria por 4-0, aunque el resultado no fue suficiente para conseguir la clasificación para el play-off.

La temporada fue muy especial por la destacada participación del equipo en la Copa del Rey. Bajo las órdenes de Xavi Calm, el ATB eliminó a dos «Primeras», el Getafe y el Celta. El 16 de diciembre de 2021, los blanquiazules vivieron una de las noches más recordadas de su historia con una gran goleada ante el Getafe 5-0. Recién iniciado el año 2022 el equipo dio otra alegría a la afición superando al Celta 2-1 y accediendo a los dieciseisavos de final de Copa. Ahí, otro club de la máxima categoría, el Valencia, acabó con el sueño balearico al ganar por la mínima en el Estadio Balear (0-1). Fue una gran participación en la competición del KO. 

Temporada 2022/23

La temporada 2022/23 resultó mucho más complicada. El equipo llegó a tener cuatro entrenadores diferentes: Jordi Roger, David Sierra, Onésimo Sánchez y Tato García. Durante buena parte del campeonato, el Atlético Baleares ocupó posiciones de descenso a Segunda RFEF, pero consiguió salvar la categoría en la última jornada gracias a una victoria a domicilio frente al Logroñés.

18 de diciembre de 1960 con Ramón, encargado de hacerlo funcionar (imagen propiedad de Virgili Izquierdo) y el marcador actual el 04 de febrero de 2023.

Temporada 2023/24

La situación empeoró en la temporada 2023/24. El equipo permaneció en puestos de descenso prácticamente durante toda la competición, desde la segunda jornada hasta el final. Ni Tato García ni posteriormente Juanma Barrero consiguieron enderezar el rumbo.

En las diez últimas jornadas se hizo cargo del equipo el técnico mallorquín Jaume Mut, con la mirada puesta ya en la planificación de la siguiente temporada, puesto que evitar el descenso se había convertido en una misión extremadamente complicada. Finalmente, el Atlético Baleares perdió la categoría y descendió a Segunda RFEF.

Las grandes alegrías de aquella temporada llegaron desde otras áreas deportivas del club. El equipo juvenil masculino y el Balears FC, representante del proyecto femenino de la entidad, consiguieron sendos ascensos de categoría, reflejando el crecimiento experimentado por el fútbol base y el fútbol femenino durante aquellos años.

Temporada 2024/25

Ya en Segunda RFEF, en la temporada 2024/25, el club confeccionó una plantilla con el objetivo de recuperar la categoría perdida. Jaume Mut mantuvo al equipo en la zona alta de la clasificación, aunque con algunos altibajos. En la jornada 22, después de cuatro empates consecutivos, la entidad decidió realizar un cambio en el banquillo.

Luis Blanco tomó las riendas del equipo y consiguió enderezar rápidamente el rumbo. El Atlético Baleares regresó a posiciones de play-off y mejoró progresivamente su rendimiento hasta terminar segundo clasificado en la fase regular.

En el play-off de ascenso, el conjunto blanquiazul contó con el factor campo a favor, pero el Teruel truncó sus esperanzas. La eliminatoria terminó con un frenético partido en el Estadio Balear. El conjunto aragonés se adelantó en dos ocasiones y el Atlético Baleares consiguió igualar el marcador, pero en los minutos finales los visitantes aprovecharon los espacios al contragolpe para imponerse por 2-5 y poner fin al sueño del ascenso.

Temporada 2025/26

En la temporada 2025/26, la propiedad mantuvo su confianza en Luis Blanco al frente del banquillo. Se confeccionó nuevamente un equipo muy competitivo, que terminó segundo clasificado en la Liga regular de Segunda RFEF, empatado a puntos con el campeón.

En las eliminatorias de ascenso, el Atlético Baleares superó al Coruxo gallego en la primera ronda y alcanzó la eliminatoria definitiva, en la que cayó frente al Real Jaén, quedándose por segunda temporada consecutiva a las puertas del ascenso.

Aquella campaña dejó también una destacada actuación en la Copa del Rey. El conjunto dirigido por Luis Blanco consiguió eliminar al RCD Espanyol, equipo de Primera División, y posteriormente estuvo muy cerca de protagonizar otra gran sorpresa frente al Atlético de Madrid.

Además, en noviembre de 2025 se produjo otro acontecimiento de especial significado institucional. La grada principal del Estadio Balear fue oficialmente inaugurada con el nombre de “Grada Ingo Volckmann”, como reconocimiento a la aportación del propietario a la recuperación del estadio y a la transformación experimentada por la entidad desde su llegada.

Temporada 2026/27

En la temporada 2026/27, el Atlético Baleares continúa avanzando en su proceso de crecimiento y mejora en todas las áreas del club. En el apartado deportivo, ha confeccionado una plantilla competitiva con el objetivo de luchar nuevamente por el ascenso y ha confiado el banquillo a Óscar Troya, uno de los entrenadores de mayor prestigio del fútbol balear.

Esta nueva etapa mantiene la ambición deportiva, pero también profundiza en la evolución de la entidad fuera del terreno de juego, con mejoras en las áreas institucional, de comunicación y marketing, destinadas a reforzar la estructura, la imagen y la presencia social del Atlético Baleares.

Al mismo tiempo, el club ha incrementado su apuesta por el talento de las Illes Balears, aumentando la presencia de jugadores y técnicos mallorquines dentro del proyecto deportivo.

El Atlético Baleares continúa prestando una especial atención al fútbol base y a la formación de jóvenes futbolistas, complementando el trabajo de sus equipos de cantera con la organización de campus y una escuela de fútbol. Esta apuesta formativa se extiende también al fútbol femenino, con el Balears FC como principal referente y otros tres equipos femeninos de base, consolidando así una estructura que abarca desde las primeras etapas de formación hasta el fútbol sénior.

Todo ello forma parte de un proyecto que pretende seguir fortaleciendo al club en todos sus ámbitos, sin renunciar a uno de sus principales objetivos deportivos: devolver al primer equipo a categorías superiores.

Una nueva etapa en la historia del club

La llegada de Ingo Volckmann en junio de 2014 marcó un antes y un después en la historia reciente del Atlético Baleares. Su entrada en la entidad se produjo en uno de los momentos económicos más delicados del club y permitió resolver en pocos meses el concurso de acreedores, estabilizar las cuentas y sentar las bases de una estructura más profesional.

A partir de entonces, la transformación fue mucho más allá del primer equipo. Se recuperó y potenció el fútbol base, se desarrolló el fútbol femenino, se reforzó la estructura profesional del club y se acometieron inversiones fundamentales para garantizar su futuro.

Uno de los símbolos más visibles de esta etapa fue la recuperación del Estadio Balear. Tras décadas de historia y años de progresivo deterioro, el recinto fue completamente remodelado y volvió a abrir sus puertas en septiembre de 2019, permitiendo que el Atlético Baleares regresara a su casa histórica en unas instalaciones renovadas.

En el apartado deportivo, desde 2014 el primer equipo ha vivido algunas de las etapas más competitivas de su historia reciente: conquistó la Copa Federación en 2016, disputó varias promociones de ascenso, consiguió dos campeonatos consecutivos de Segunda División B, compitió en la nueva Primera RFEF y protagonizó destacadas actuaciones en la Copa del Rey.

El descenso a Segunda RFEF en 2024 abrió un nuevo desafío deportivo. En las dos temporadas siguientes, el Atlético Baleares volvió a situarse entre los principales aspirantes al ascenso y disputó consecutivamente las eliminatorias para recuperar la tercera categoría.

Más de una década después de aquel 2 de junio de 2014, la etapa iniciada con la llegada de Ingo Volckmann queda definida no únicamente por los resultados del primer equipo, sino también por una profunda transformación económica, patrimonial, estructural y deportiva del Atlético Baleares.

Ingo Volckmann, actual máximo accionista del CD Atlético Baleares.

Fuente: Antonio Salas Fuster y CD Atlético Baleares.